La energía solar es una de las fuentes de energía renovable que más desarrollo está experimentando en los últimos años y con mayores expectativas para el futuro.
Debido a la tendencia creciente en la demanda de energía a nivel mundial, se prevé que en el transcurso de los próximos 40 años las fuentes de energía fósil llegaran a su límite, o sea, las reservas tanto de petróleo como de gas natural se habrán consumido en su mayor parte.
El uso continuo del petróleo fósil ocasiona graves daños en el medio ambiente y origina cambios climáticos irreversibles.
La energía solar es una fuente inagotable que garantiza una reserva permanente de suministro de energía y de riqueza disponible en nuestro planeta.
Desde el IDAE señalan su alta eficiencia como otro importante beneficio, además de que su implantación no afecta a la calidad del aire ni de los suelos. Asimismo, se garantiza que las instalaciones solares son silenciosas, limpias y con una larga vida útil (entre 20 y 30 años dependiendo del tipo). En el transcurso de las próximas décadas la tecnología solar transformará las estructuras actuales del sistema energético, debido especialmente al continuo desarrollo del mercado internacional.
El suministro de energía anual medio proporcionado por el Sol sobre cada metro cuadrado equivale al contenido energético de 100 litros de petróleo en las latitudes medias y hasta 230 litros de petróleo en las zonas desérticas,con lo que nos demuestra el enorme potencial de esta fuente energética. |